domingo, 19 de septiembre de 2010

Mujer Penélope (des)tejïendo...

John William Waterhouse: Penelope and the Suitors - 1912


He tejido presente tu distancia,
sentido la presencia de tu ausencia,
tejido destejido esta arqueohistoria
detrás de tu presencia tan ausente,
a solas sin testigos solamente,

en busca del sonido más arcano,
buscando en las palabras más antiguas,
en esta lengua céltica epigráfica,
en esa lengua gala y germánica
oculta en mi memoria más latente.

Si llegas a tocar de Finisterre,
si cruzas el abismo hasta otro mundo,
si saltas esas olas asaltantes, 
recuerda que estaré entre la gente
que iba voy ¿quizá iré? hasta poniente

para ver contemplar acaso ocasos
retenidos tal vez en las retinas,
los ojos que se miran en los ojos,
los ojos de viajeros de otros ojos,
de ojos viajeros de odiseas

que van oteando cielos hasta Ítaca,
tejiendo destejiendo solamente,
(des)tejiéndome a solas tejiéndome
tejiendo destejiendo solamente,
tejiendo destejiendo solamente,
tejiendo destejiendo solamente...


Un mensaje guardado en una botella
que lanzo al mar a ver si llega lejos
allende Finisterre y saluda
a una amiga de Historias pacientes
y algún  amigo de naturaleza naturalmente


Y, con vuestro permiso, añado un sentido homenaje a un amigo fallecido: Esta noche, hacia la una de la mañana, en el hospital Miguel Servet ha fallecido el escritor, cantautor, político, profesor de historia y presentador de televisión José Antonio Labordeta. La voz de Aragón, el humanista integral, el amigo, el ciudadano, el hombre que cultivó un montón de utopías. [...]

sábado, 18 de septiembre de 2010

Mujer Terpsícores en voz en danza


TERPSICORE de CARLOS SANGIOVANNI. serigrafía.




La voz que en voz deleita y en la danza
recrea los oídos recreados
de tantas tantos jóvenes atentos
a labios de palabras pronunciadas


en la canción que canta en otra lengua 
y despliega su vela en poesía 
y acompaña los coros de danzantes
en el baile que brilla en voz coral.


¿Qué representarán joven esbelta
tus aires tan joviales y ligeros,
guirnaldas de esas flores con corona,
tus manos en tus manos la guitarra?


Hija eres de un dios y de una diosa,
te coges de las manos de las musas,
y das a luz las voces de sirenas
que cantan con tu voz maravillosa


que fue que es raíz de su condena
deseada, sin dudar de su deseo
en aguas de esas costas de Sicilia
imán de atracción de navegantes...




Dedicado a Elvira Coderch, que sí que había llevado su guitarra a clase, y les había cantado a sus alumnalumnos algunas canciones de su repertorio en inglés (Joan Baez, Bob Dylan...),
y, con tu permiso, Elvira, también para las familias gitanas francesas que deambulan expulsadas por Europa.



Joan baez - farewell angelina (live 1966)


De enric, un alumno imaginario que querría haberlo sido tuyo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Mujer Juno a través de los encajes...










LUNAOSCURA: El consejo de las trece abuelas indígenas

A través del encaje
de los visillos
de los poemas
que dialogan
poema a poema
entre la noche
entre las lunas
entre las calles
deshabitadas
a esta hora
intempestiva
hora sin tiempo
hora sin gente
hora sin nadie
hora que dialoga
entre poemas
poema a poema
entre ventanas
entre visillos
en los encajes
de dos espejos...


Poema que dialoga con un poema de Mercedes González

jueves, 16 de septiembre de 2010

Mujer Nadie sin nombre renombrando...




Avatar de Isabel








Impaciencia impaciente al caminar,
para regenerarse en su esencia
la  audacia cegadora e impaciente
en esencia disuelta de esa flor,



la flor de la impaciencia en concentrado
que ciegue a ese gigante Polifemo,
el ojo de ese cíclope de nuevo
en ojo de algún Google vigilante,


gigante de memoria de agujeros
tan  negros, que nos tienen, que nos tengan 
cautivados en manos sin mesura
en puños de gigantes poderosos


que habremos de mirar de frente a frente,
sin dejar de escribir de puño y letra
los hechos cotidianos tan terrenos,
las nubes de los sueños más humanos,

los pacientes desvelos y el cuidado
del mundo, verso a verso, flor a flor,
la belleza del mundo renombrada,
la belleza sin nombre renacida

en imágenes nuevamente imagen,
en versos de palabra apalabrada,
en pinturas que pintan la pintura,
en caricias de pétalos de flor...

cuidando la belleza con cuidado,
cuidándonos para cuidar el mundo,
dejando en la ventana el bebedizo
mezclado de impaciencia y de jazmín...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Mujer que generosa regenera...

Imagen extraída de este blog



"Por los altos andamios de las flores"*,
en sus propias palabras definida,
en esencia, Impatiens es capaz
de mudar la impaciencia en paciencia,
y precipitación en rapidez,
que irritabilidad sea compatible
con esa compasión, delicadeza
y cierto modo afable en el obrar,
y en cierto modo ético y estético
dar sentido al pensar, actuar, vivir...


y a un beso en las palabras de impaciencia,
impaciencia que espera imprescindible
impaciencia esperando necesaria,
impaciencia impaciente por crear
nuevos brotes que surjan impacientes
de vida y de caminos por andar,
impaciencia e ingenio para dar
un paso y adelante dos tres pasos,
impaciencia impaciente al caminar,
para regenerarse en su esencia


la  audacia cegadora e impaciente
en esencia disuelta de esa flor,
en hechos cotidianos tan terrenos,
en nubes de los sueños más humanos,
en el paciente desvelo y cuidado
del mundo, verso a verso, flor a flor
regados de una en una de uno en uno,
con paciencia impaciente por tener
la fiesta del jazmín, fruto nacido
y toda flor en flor, fruto incipiente.






* El primer verso pertenece al poema Elegía de Miguel Hernández, poeta para mí imprescindible del que celebramos en 2010 su centenario. Va en su homenaje.

martes, 14 de septiembre de 2010

Mujer que fértil va sembrando el mundo...





Perséfone sembrando como musa,
sacando las semillas de su vientre
en medio de ese cuerpo que concentre
el centro de su cuerpo en luz difusa,


en la profundidad clara y confusa,
lugar donde atesore y desconcentre
los centros acentrados adonde entre
la magia de Aladino no inconclusa


para sembrar la Tierra parte a parte
con corazón tan limpio e inocente
que bate por brotar en forma de arte


y repartir la  flor entre la gente
su  tablero de juego sin descarte
con generosidad altruistamente.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Mujer de un claroscuro renaciendo...




¿Será su valentía tanta que aun
sabiendo descifrar las paradojas
esta contradicción de los contrarios,
la condena infernal de los sentidos,
la mente demencial de la sapiencia,
sí que haya descendido, en la duda
de la luz sobre luces sobre sombras?


¿Será su valentía tanta que aun
sabiendo que ese sótano y terrado
dan vueltas y más vueltas en la esfera
adentro de un espejo reflejada
de infiernos y de cielos personales
en círculos concéntrico espirales
que giran y dan vueltas sin cesar?


¿Será su valentía tanta que aun
sabiéndose sabiendo en la distancia
en medio de escaleras claroscuras,
lanzándose de bruces al abismo
sabiendo del dolor, dolor sintiendo
tan dulce es el dolor, y tan amargo
se funda y se funde en lo más hondo?


¿Será su valentía tanta que aun
sabiéndose sabiendo y por lo tanto 
sabiendo y por lo tanto libremente
se adentre en su centro más oscuro
de negra luz a oscuras verdadera
sabiendo que el ensueño amanece
cuando menos esperas despertar?


¿Será su valentía tanta, tanta?...
Perséfone raptada por sí misma
en manos de un demiurgo que ella abre
en manos que se cortan a pedazos
en bocas que se callan en los labios
en ojos que se cierran en la muerte
sin sangre sin palabras sin amor.


Es tanta valentía en una joven
que quiere descubrirse sus secretos
tapados hasta ahora y enterrados
en tumbas de su historia dando tumbos
acallados y ardientes en silencio
amordazados, mudos, prohibidos
queriendo escapar de su prisión.


Es tanta, tanta y tanta que el desvelo
la eleva en sus brazos hasta el Sol
y entonces va a verse en su mirada,
a oírse en sus palabras de palabras,
a olerse entre su tierra entre terrones
de azúcar, de pimienta y azafrán
en su piel en caricias de jazmín.


Tanta, tanta y tanta que ya es ella
sin haberlo dejado de ser, ser
su objeto y su sujeto del saber
ser, vivir y vivirse libremente
vivir para saberse vivir viva
y saberse vivir de viva muerte,
sabiéndose  sabiéndose  sabiéndose 
fruto vital en ojos lengua orejas
nariz manos cerebro senos piel
por entero por entera
la piel la piel la piel
la piel de las cenizas en la piel
la piel en el cerebro
la piel célula piel
cabeza, corazón, matriz, pies, piel
la piel creciendo en piel
la piel la piel la piel
la piel en el cerebro
la piel célula piel
la piel en las caricias del jazmín.


enric, para un poema de Perséfone