domingo, 12 de septiembre de 2010

Mujer desde el origen

Misericordia para Sakineh Ashtiani en nombre de Isa.


La danza de derviche engendradora

El baile de los vuelos invisibles
en simas de mujer de era silúrica
desbarata la muerte más dioscúrica
en giros de figura intransferibles.


Esa lírica lítica telúrica
nacida de sonidos inaudibles
de mantras de la voz imprevisibles
se quema... en la mezcla más sulfúrica.


La suerte del azar ha convertido
el jardín del edén en aire leve,
el jazmín en el fruto prohibido,


el tiempo a tiempo en punto denso y breve,
y el espacio de voz recién nacido
en agua que rebrota y que se bebe...

viernes, 10 de septiembre de 2010

El futuro es mujer

Imagen de Joanna Nieto:
versión de una Proserpina (Perséfone) de Rossetti

Como cada atardecer la joven PrOsErpInA había ido a bañarse en aquellas aguas adonde jugaba y recogía flores.

De repente una especie de dios enfurecido se materializó entre las cenizas anaranjadas de las inmensas nubes y con gesto antiguo de demiúrgico gigante extrajo su paleta de pintor y empezó a teñir el aire todo salpicando con su pincel como si se tratase de un volcán en erupción.

Al rato aquel dios se estremeció de ver la pátina de la cósmica belleza representada en aquella pintura. Le era imposible cerrar sus ojos, aunque le dolían, le dolían enloquecidos cautivados del placer provocado por su mirada. Entonces, sin poder,querer, saber perder ni un solo instante, aquel dios decidió descender en su carro desbocado hacia la mujer que miraba hacia el cielo, impelido con toda la velocidad del viento, agitado con toda la violencia de la tempestad, sin dejar de atizar sin cuartel sus cuatro caballos blancos negros grises rojos... y entonces el cielo se oscureció.

Pero ella no se quedó quieta, a pesar de que por un momento también estuvo a punto de detenerse extasiada por aquel espectáculo pictórico sublime. Ella cogió en sus manos su mágico cristal y quiso capturar con destellos instantáneos los cuadros que pintaba, que había pintado aquel dios.

Ahora, que cuelga esos cuadros y los comparte, no sabe, no recuerda, no puede recordar si, mientras llevaba a cabo el raudo ejercicio de su titánica tarea, si en aquel lapso de tiempo se oía una música, pero le parece que sí, que necesariamente tenía que haberse oído, tenía que haber sonado, para llegar a armonizar lo que ocurría y lo que ocurre.

En todo caso comerá seis semillas de granada y una flor de jazmín, para asegurarse así de que la naturaleza va a conservar sus colores y va a seguir dándose la secuencia de las estaciones.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Amanecer despacio, tan despacio...



Y mis dedos despiertan espirales
el satélite interno de tu timo
y ese vals, ese vals, Viena de Cohen



en lo hondo de médulas de huesos
tan despacio, despacio, al compás,
despertar de mostaza o de ceniza,
¡eh!, la dulce calidez de los abrazos
mm, se cayó la rima, mm, tú, yo,
despojados, ajados, cotejados,
tú, yo, sí, destronados, nada y todo
agua de saliva, en las lenguas,
en los ojos, los ojos del reflejo
color de azufre, blanco vuelo de alas
los ojos y los labios liberados
sabiéndose verdad en la mentira,
los ojos y los labios y las lenguas...

domingo, 5 de septiembre de 2010

martes, 31 de agosto de 2010

En la piel del jazmín


















Me he plantado ante ti, delante tuyo
y doy un paso atrás, para atraer
el tiempo lentamente, y beber
los vasos en tu piel que no rehuyo.


En medio de un jardín por florecer
no sé si un nosequé ni un cuál ni un cuyo...
pero mi cuerpo y mente y voz de arrullo
memoriza una nana por crecer


contigo en los segundos dedicados
a aprender las lecciones en jazmines,
resbalar por los labios liberados


en costuras de fibras de confines,
melodías de amores anudados,
sonetos en sonatas de violines...

lunes, 30 de agosto de 2010

En la piel de la red














En los dulces enlaces de un  deseo
en los versos en vena de un soneto
a través del decir menos discreto
circula la locura en que ahora creo.

De ternura este libro anda repleto
de tesoros en páginas que leo
y la clave de red según la veo
será socializar este gran reto

de afectos compartidos y de juegos,
en horas de labores sin provecho,
en cierta información y amores ciegos,

con nuevos materiales de desecho,
de avatares del yo en loggias de egos
que dialogan y cuentan por derecho.