miércoles, 11 de febrero de 2015

Palabras de sirena...

Foto: Àngel S. Martínez


XVIII


¿La sirena de sal se ha despertado
o soy yo quien se adentra en su sueño?

Me veo, me estoy viendo a mí mismo
levantando este lienzo de su lecho,
las gemas regaladas de la mar,
las algas y las conchas, caracolas,
las piedras, las halitas de la sal…


Así, de este modo, el pescador
se siente, se percibe, se contempla
en este instante eterno extendido,
en este instante eterno arrebatado,
en este instante eterno,
que fluye fácilmente, tan fugaz,
este instante en silencio y absoluto,
este instante repleto en el vacío
que copa sus sentidos totalmente,
en este instante eterno,
en este instante único escogido,
en este instante laxo y relajado
en calma y en la paz del ser humano,
en este instante eterno…


Este instante remanso de la calma,
este instante remanso del silencio
comparte el pescador con la sirena,
sirena imaginada aun probable,
sirena aun probable imaginada
sirena de la sal,
su voz imaginando, el arrebato
de voz y de belleza imaginando,
sirena de la sal,
sirena de la sal imaginando,
la voz y la belleza y la sirena,
sirena de la sal,
la arena y el paisaje
de la imaginación aparecido…


Este instante remanso del silencio
este instante remanso de la paz,
comparte el pescador con la sirena
y se ve por entero en el espejo
y se ve por entero en mil reflejos
y se ve y no ve y vuelve a verse
a verse y no verse,
a verse y pronunciarse sin palabras,
palabras de sirena de la sal,
palabras de sirena,
de nuevo una sirena que pronuncia
palabras de sirena,
palabras de sirena en el silencio
palabras de sirena,
palabras de sirena, de sirena,
palabras de sirena de la sal,
palabras de sirena
palabras de sirena de la sal,
palabras de sirena de la sal,
palabras de sirena de la sal…


martes, 10 de febrero de 2015

Sirena que despierta...

Foto: Àngel S. Martínez



XVII


Jamás imaginé que me mirara,
nunca puede pensar que apareciera
un ojo que se ha abierto y me ha mirado
un ojo de mujer entre las gemas,
las gemas regaladas de la mar,
las algas y las conchas, caracolas,
las piedras, las halitas de la sal…


Un ojo me ha mirado sin edad,
un ojo que me mira fijamente,
un ojo que me mira limpiamente,
un ojo que me mira
y mis ojos, de par en par se abren
y siguen asombrados sin cerrar
un ojo que me mira simplemente…


¿Quién hubiera sabido que sería
el rostro de la mar de una sirena?


Esta bella sirena que despierta
para mirar mis ojos mientras miro
los suyos descubiertos tan recientes.

Esta bella sirena que despierta
para mirar mis ojos mientras miro
los suyos en los ojos de una joven.


Esta bella sirena que despierta
para mirar mis ojos mientras miro.

Esta bella sirena que despierta
para mirar los ojos que me miran.

Esta bella sirena que despierta
para mirar mis ojos asombrados.

Esta bella sirena que despierta
para mirar mis ojos mientras miro…


¿Qué puede un pescador imaginarse
de un cúmulo de gemas de la mar?

¿Qué puede un pescador imaginarse
de un rastro de la halita de sal gema?

¿Qué puede un pescador imaginarse
mirándose en la sal de una sirena?

¿Qué puede un pescador imaginarse,
qué puede un pescador imaginar,
qué puede imaginar de una sirena,
qué puede imaginar,
qué puede imaginar,
qué puede imaginar…?

lunes, 2 de febrero de 2015

Sirena decidida...

Foto: Àngel S. Martínez


XVI

Arrebatadamente derrumbando
la altura del montículo del mar.

Las conchas, caracolas y otras gemas
de sal salen al tacto de los dedos.

Dos dedos decididos por delante,
dos ojos que los siguen ciegamente.


Y el Sol sobre la sal, sobre la arena,
la luz que se ha encendido que acompaña
el trance de la Luna que comparte
el manto de los cielos tan temprano,
 el manto de los cielos tan tardío,
la cúpula en los cielos día y noche,
la cúpula en los cielos pincelada.

El aire se respira renovando
la imagen que se exhala en el paisaje:
imagen por las manos renovada,
imagen por los dedos acunada,
imagen por los ojos resguardada,
imagen al cuidado de dos dedos,
dos dedos decididos y una imagen.


Las conchas, caracolas y otras gemas
de sal salen al tacto de dos dedos.
Los ojos van detrás, van observando
un nuevo zigurat sobre la arena,
un nuevo zigurat, que gema a gema,
va creciendo, va haciéndose gemelo
del otro que ha crecido justo al lado.


¿La mar es constructora de edificios
con círculos de arena en zigurat?

¿Las gemas regaladas de la mar,
las algas y las conchas, caracolas,
las piedras, las halitas de la sal
se mezclan y entremezclan de manera
que crecen y han crecido y decrecen
y forman pasadizos de espirales
de edificios adláteres de azar?


La altura de un depósito, un montículo
se derrumba a la vez que crece en otro
sin orden ni concierto conocido…
Podría aquí pararse el pescador,
podría decantarse por la muerte,
el sosiego en su máximo equilibrio,
la vida suspendida de la muerte…


Pero escoge, ha escogido el arrebato,
el riesgo de vivir la vida incierta,
el tesoro que oculte la belleza…
Por eso ahora deshace y rehace
montículos del poso de la mar,
dos dedos decididos por delante,
dos ojos que los siguen ciegamente…

domingo, 1 de febrero de 2015

Sirena imaginando...

Foto: Àngel S. Martínez

XV


Hay tiempo que no tiene vuelta atrás,
empieza en un momento y es entonces…
Y si andas y desandas con motivo,
y si andas y desandas con sentido,
y si andas y desandas,
te impulsa tu arrebato y decisión…


Las gemas una a una desprendiéndose
del monte, del montículo de arena,
del templo de la arena edificado,
del templo de la arena transmutado,
del templo de la arena,
del templo de la arena de la mar.


Dos dedos se deciden:
los dedos de miradas de las manos,
los dedos que deciden hacer pinza,
el gesto más antiguo de las manos.
Las manos, las miradas y los dedos
de dedos de miradas de las manos.


Dos dedos se deciden:
la mar y las miradas y los dedos
de sal de los cristales de la halita
deciden el momento, han decidido
la arena y el paisaje
de la imaginación aparecido.


Dos dedos se deciden
y el tiempo ya no tiene vuelta atrás,
y el tiempo que es el de antes y el de ahora
es tiempo perpetrado en el espacio,
es tiempo perpetrado en espiral.
Dos dedos se deciden.


Dos dedos se deciden
y el tiempo modifica en el espacio
el mundo que se ha andado y desandado,
la vida que se vive y que se muere
que empieza en un momento y es entonces
la vida decidida en arrebato
que es vida del ensueño en la razón
que es sueño de la vida y de la muerte
que es vida palpitando dedo a dedo…


Dos dedos se deciden:
las yemas de los dedos se deciden.
Dos dedos se deciden:
el pulso de las yemas de los dedos.
Dos dedos se deciden:
dos dedos sosteniendo el corazón.


Dos dedos se deciden,
dos dedos descartando encrucijadas,
dos dedos escogiendo este camino.
Dos dedos se deciden,
dos dedos se deciden,
dos dedos se deciden…

martes, 27 de enero de 2015

La sal traía un gesto...

Foto: Àngel S. Martínez

XIV


Tras un itinerario pista a pista
una edificación frente a la mar.


Los dedos no desmienten la distancia,
los dedos no desmienten las miradas
que otean con temor reverencial…

Los dedos de miradas de las manos,
las manos, las miradas y los dedos
tocando dedo a dedo estos terrones…


¿ La mar habrá dejado estas señales
que saltan a los ojos y a las manos?

¿La sal con su cristal iluminando
querrá dejar aquí alguna señal?


La mar y las miradas y los dedos
de sal de los cristales cautivados…

Las manos, las miradas y los dedos
de dedos de miradas de las manos…


Los pies sobre la arena van mirando
los ojos que van viendo la mirada…

Los pies frente a la mar sobre la arena
sintiendo su frescor amanecida...


Venciendo sus temores de una vez
dos dedos se deciden a hacer pinza...

El gesto de los dedos, de los ojos,
el gesto tan antiguo de las manos…


La sal sobre la arena es un espejo
de luz de Sol de sal que deja a ciegas…

La luz de Sol de sal
de luz amanecida de la sal,
de luz amanecida, y de tierra,
de tierra y de arena, y de mar,
de tierra y de arena y de paisaje
de la imaginación aparecido…

Dos dedos se deciden…

…Y el círculo en la arena en zigurat
de edificio de frutos de la mar:
las algas y las conchas, caracolas,
las piedras, las halitas de la sal…

Dos dedos se deciden…

jueves, 22 de enero de 2015

Sirena de la sal imaginando...

Fotos: Àngel S. Martínez



XIII


Un mar al aire libre
y un mar de tierra adentro.

La mar de esta Tierra inundada
de mares y de arenas.

¿Un número de mares y de arenas?


Las mares, las arenas,
la misma mar, la misma,
la misma mar, las mismas,
la misma mar, la misma, misma mar,
 la misma mar, la misma, misma arena…

El zenith y el nathir y el azimut,
el zenith y el nathir y el horizonte,
el zenith y el nathir horizontal…

¿Azimut repetido en espiral?
¿ Enclave en coordenadas cenitales,
en zenith y en nathir de las esferas
en zenith y azimut y en nathir?

El mismo azimut, la misma esfera,
un ángulo buscándose a sí mismo,
un ángulo en espejo temporal,
un ángulo, un espejo,
espejos de los ángulos conscientes…

Los pies del pescador sobre la arena,
la arena que se sigue en su camino,
camino que se traza, que se sigue,
la arena que se sigue, que se traza,
la arena que se traza en espiral…

Los pies sobre la arena van mirando
los ojos que van viendo la mirada,
los ojos, las orejas y las manos
dispuestas para abrir, para cerrar
la puerta que se abre y que se cierra
la puerta imaginaria imaginando,
los ojos la sirena imaginando,
sirena imaginada aun probable,
sirena aun probable imaginada
sirena de la sal,
su voz imaginando, el arrebato
de voz y de belleza imaginando,
sirena de la sal,
sirena de la sal imaginando,
la voz y la belleza y la sirena
sirena de la sal,
sirena de la sal,
sirena de la sal…


sábado, 17 de enero de 2015

Sirena de la sal imaginada...

Fotos: Àngel S. Martínez


XII


El rastro de la sal, el pescador
y el aire de la noche taciturno.

El aire taciturno amaneciendo
y el olor que en el aire se respira.

Los pies sobre la arena, fría, blanda,
contienda de las luces, Luna y Sol.

La mar acompañando su sonido,
latidos de sonidos, movimientos.

Olores y sabores y sonidos,
sospechas de promesas de la sal…

La mar de cerca y lejos, tan profunda,
orillas repetidas, tan continuas,
la arena inacabable, tan distinta,
la arena tan distinta y la sal,
la sal, la sal, la sal que sale al Sol,
un Sol de sal, de Sol, de Luna y sal,
la sal de Sol y Luna amanecida,
la sal de Sol y Luna amaneciendo.

Los pies del pescador sobre la arena,
la arena que se sigue en su camino,
camino que se traza, que se sigue,
la arena que se sigue, que se traza,
la arena que se traza hasta el montículo,
de piedras y tesoros de la mar,
montículo que es lecho o madriguera,
montículo que es templo o zigurat,
enclave en coordenadas cenitales,
en cénit y en nadir de las esferas
en zenith y azimut y en nathir,
 los pies sobre la arena van mirando
los ojos que van viendo la mirada,
los ojos, las orejas y las manos
dispuestas para abrir, para cerrar
la puerta que se abre y que se cierra
la puerta imaginaria imaginada.

La sal que va engendrando la sirena,
sirena de la sal que no se ha visto,
sirena de la sal,
sirena de la sal que aun sin verla
envuelve con su voz al pescador,
sirena de la sal,
envuelve con su voz aun el silencio,
envuelve en el silencio con su voz,
sirena de la sal,
sirena imaginada aun probable,
sirena aun probable imaginada
sirena de la sal,
su voz imaginada, el arrebato
de voz y de belleza imaginando,
sirena de la sal,
sirena de la sal, sirena y sal,
la voz y la belleza y la sirena
sirena de la sal,
sirena de la sal,
sirena de la sal…