lunes, 23 de enero de 2017

Haz tú lo que la calle va diciendo...

Déborah Puig-Pey:


Voces de lo diverso, se silencian,
de la diversidad, la democracia,
de la contradicción, la dualidad,
de fuegos y fueguitos, la ternura;

nada se queda en nada, la energía
del río, desbordante, el entusiasmo
(no tanto el optimismo, entusiasmo)
fluya con la alegría del jugar;

soñar y delirar, nadar, ser niñ@,
soñar para vivir, para vivirse,
vivir soñando sueños que vivir,
vivir por la utopía, respirANDO;

vivir por la utopía, siempre lejos,
vivir por la utopía por vivIRSE,
vivir por la utopía por anDARSE,
andar y desandarse en los caminos,
saberse en los amores, aunque duelan,
amAR, con arrebato y desespero,
amOR, con desengaño y humildad...

Como tú, como tú, guijarro humilde,
como tú, como tú, Galeano humilde,
como tú, como tú, cigarra humilde,
como tú, como tú, loba y sirena,

como tú, y tu eterna dualidad:
el canis de los lobos y el felino
de tales fieros gatos más salvajes
tomando la ternura en el regazo;

como tú, como vos, Galeone y Galeano
Mairena y Machado y Manuel
y León y Gabriel y Federico
y Clara y Ernestina y Simone y...


Paco Ibáñez - Como Tú (León Felípe)

sábado, 21 de enero de 2017

De la tierra hacia el mar precipitada...




"... tornen a casa pel camí del bosc,
amb els peus descalços i l'olor
de la terra adherida per sempre
a la pell, als cabells, al ventre.
tornen a casa amb gana de lloba
i mengen pa i olives i mel.
i res ni ningú no els pren la vida."


sònia moll gamboa, "la princesa cavaller"


Escucha esta canción clicando el nombre:
Galeone





¿Quién dijo imagen tierra, quién sabía,
conocía la casa en la montaña?
¿Quién escogió el enclave tierra adentro,
quién eligió mirar hacia la cima,
mirar a ese paisaje y no al mar...?

Abismos, galeones, oceanos,
los cantos de sirenas atrayentes,
los vientos desatando el temporal,
los ojos, los oídos, casi ciegos
y atados contra el mástil de la nave...

La mar, el mar, mar dual, en femenino
y en nombre que se nombra en masculino,
la díada y el doble que se buscan
desde hace mucho tiempo, tanto tiempo
buscándose en la arcilla de las playas...

La voz de la sirena de la sal,
la voz, la voz de sal, de la sirena,
la voz de la sirena que despierta
con Sol de Sal de Voz entre las ondas
que nadan en su mente con su canto...


Se oye ese sonido que acaricia
perfiles en los párpados abiertos...

viernes, 20 de enero de 2017

Dos hijos de Selene y de la Aurora...


ANÓNIMO: Mihrab, Mezquita de Córdoba, www.artehistoria.com

Entre las reformas y ampliaciones que llevo a cabo Al-Hakam II en la Mezquita de Córdoba, el mihrab, que estaba decorado con mosaicos bizantinos, se precedió de un recinto con cúpula que constituía la maqsurah, espacio reservado para el califa.
Aquí se levantarán las cuatro bóvedas más significativas de toda la construcción, ya que sus nervios no se cruzan en el centro.
Su origen parece encontrarse en Mesopotamia, pero en Córdoba se dan los ejemplares de carácter más monumental. Se inscriben en un esquema octogonal en el que ocho finos arcos se entrecruzan para sujetar una cúpula de gajos, que constituye el tradicional esquema de dos cuadrados colocados a cuarenta y cinco grados.
Para su ornamentación se hizo venir a artesanos de Constantinopla, que son los artistas responsables de una suntuosa decoración vegetal.


En el espacio-tiempo expulsados
dos hijos de la luna y de la luz;


Dos céfalos bifrontes reflejados
cruzando entre los puntos de los píxeles.

Llegan, han llegado desde lejos,

bordeando trayectorias circulares
crecientes de reflejos incendiados.

Alforjas bien repletas, mil historias

de largo recorrido, navegantes
de calles y corrientes más profundas.

Llegados a este punto, reconocen
un centro, el mismo centro de este culto,
un enclave sagrado que se orienta,
orienta su mirada hacia el sur:
la mirada de oriente en el Mihrab;
y miran desde Córdoba y desvían
los grados de los focos de los ojos,
mirando hacia detrás y hacia delante
las fases de teselas del camino.

Mosaico, arabesco o trencadís,
el mundo se presenta en un cuadrado
de bóvedas que miran hacia el aire
para caer de bruces hacia el suelo.

Se han reconocido en su rol,
asumen la anagnórisis y el sello,
reinsertan los senderos repetidos,
van a seguir andando y desandando,
aceptan su papel y su destino,

regresan a su origen y al futuro,
sus ojos en Selene y en la Aurora...




jueves, 19 de enero de 2017

Abriéndose los ojos, las orejas...

CCG 2012: Jardi tancat. Nacho Duato
Extracto de Aínda, producción del 2012 del Centro Coreográfico Galego
berlioz silvia


Y el tiempo, sobre el ritmo endecasílabo,
circula y da vueltas pronunciadas;

está muriendo un dios, y hay que cantar
aquellos cantos fúnebres festivos,
tañendo como antes, celebrando,
bailando viejas danzas, renovando,
las notas en la música en las cuerdas,
la lira y el cantar y nuevos pasos
con danza y con música concordes;

cantar como después, seguir cantando,
como quien oye pájaros reloj,
los pájaros de luz que van rompiendo
tal como rompe el alba cada día
cuando abres la ventana del jardín
para inspirar el aire y el perfume
que embriaga los sentidos y la mente;

y cruzas agujeros negros, puertas,
oscuras, más oscuras del cerebro,
los huecos condensados, conectados,
creciendo en espiral, y revolviendo
la sopa en la marmita a fuego lento,
olores y sabores que a consciencia
tú miras, oyes, sueñas, comes, bebes;

sigue amanecïendo, sigue, sigue,
porque suena el canto de los trinos,
para que suene el canto en tus vocales,
poética en espacios en instantes
nombrados, recorridos y sellados,
espacios de presente con pasado,
los mismos con futuro y sin futuro...

miércoles, 18 de enero de 2017

Seguir cartografiando por las calles...

Maurits Cornelis Escher: Cóncavas y convexas, www.es.wahooart.com

Ya sabéis que son las ciencias
que más curso y más estimo,
matemáticas sutiles,
por quien al tiempo le quito,
por quien a la fama rompo
la jurisdicción y oficio
de enseñar más cada día;
pues, cuando en mis tablas miro
presentes las novedades
de los venideros siglos,
le gano al tiempo las gracias
de contar los que yo he dicho.
PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA: La vida es sueño

Desde lejos, trazando laberintos 
de lejos, en el tiempo, en el espacio,
andando, otra vez, y desandando
otro mapa de calles de memoria.

Unos escasos días para ver,
andar y desandarse de palabras,
andar y desandar desde un principio
como si fuese entonces un comienzo.

De repente, los versos de Basilio 
que suenan y resuenan en voz alta:
no solo, Agustín, declama en medio
de su decir diciendo lo que dice.

¿Qué trasfondo se entraña en esta cita
de percepción sutil y matemática
en contra de este cambio natural?

¿Qué implica este error en la lectura
físico-matemática de estrellas,
en orden sin desorden y sin caos?

Segismundo se queja amargamente
de esa humanidad que le ha negado
un padre convencido de su ciencia,

que le ha negado el sueño y la vida,
que da crédito a estrellas y no duda
(quizá es aún muy pronto para dudas...)
del método que dicta su saber.

Un padre que condena bajo tierra
y acusa a su hijo de asesino.
¿Pero qué puede hacer un padre al cabo
sino ser el culpable del delito
que un hijo se cuestiona cometer?
Otra vez es cuestión, lo ha sido antes,
lo está siendo y será después sin duda,
de si saber estar antes que ser.

Y al tiempo, al mismo tiempo, por el mundo,
una niña arrastra a su padre
herido por la guerra entre los hombres.
Lleva en su otra mano una muñeca:
RosAura, también L_Aura, o Aurora
señalando... estrellas que soñar...

martes, 17 de enero de 2017

Hablando, ya me callo...



Ya me callo, pues he de hablar del mundo
y estar, no solo ser y hablar de mí...


(¿Se puede abordar viejos sentidos
y el lastre de la historia del lenguaje?)

Contar, lo que se dice contar: ¡NO!,
que el mundo está muriéndose sin vida...

lunes, 16 de enero de 2017

Debate del andrógino...

Marie Josèe Croze, ángel de la muerte en
Las invasiones bárbaras, de Denys Arcand.

Se sentaron los ángeles demonios
una tarde con copas de ambrosía 
a debatir si nombres o adjetivos 
u oraciones pudieran dar sentido
a un debate de dar cuenta y razón.

Buscando sustanciar luces y sombras
probaron a enunciar palabras de otros:
aquellos que describen pensamientos,
aquellos que postulan los valores,
aquellos que dan vida a las mentiras...

Como un juego de cartas-arquetipo
empezó la partida, y al principio
barajaron, sentaron los supuestos.

Y al cabo acordaron sostener
un pulso entre contrarios entre títulos.


Un título formula una apuesta,
un eco fascinante, primigenio
vestigio que ha dejado un creador
al recoger el flujo de las voces
sabiendo y no sabiendo ser feliz.

Nada como el cine en nuestro tiempo
para apagar las luces de la sala
y ver pasar las sombras otra vez.

Sabiendo que no es cierto, un jugador
lanzó sobre el tapete la película
Las invasiones bárbaras, de Arcand.


Hubo quien exigió establecer
la reglas del debate nuevamente;
pero ya esa baza estaba en juego
y aquellos predicados nominales
que buscan atribuir significados
formularon hipótesis y tesis
discutiendo incluso conceder
el preciso espacio a la síntesis,
el tiempo y el espacio que se crean
para crecer en círculo espiral.

Las invasiones bárbaras ha sido
una confesión.
Las invasiones bárbaras ha sido
una convulsión.
Las invasiones bárbaras ha sido
una conmoción.


Las invasiones bárbaras ha sido
y es y quiere ser imagen dual:
el duelo entre contrarios que nos duele
y el duelo entre contrarios que nos place...