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miércoles, 25 de julio de 2018

La sangre de Selene..




La Luna más desnuda, más en sangre,
la Luna desolada con el Sol,
la Luna que es Selene mitológica
alcanza con sus manos un pincel...



martes, 24 de enero de 2017

El sueño de la tierra prometida...




Hermes, el mensajero, que te entrega
sellada en una carta tu misión:
se tratará de un viaje hasta Egipto
para darles paseos a turistas
a orillas de aquel Nilo en la ribera 
y por esas ciudades de importancia
y que son importantes hasta Asuan...

... Tan solo, una mera excusa, sí,
es una mera excusa en realidad,
la excusa para el viaje que aparente
un aparente azar, tal vez, azar.
azar en relación con el servicio,
azar en relación con el deber,
azar necesidad, también capricho...

... Agustín, que al mando de la nave
adviertes las señales, signos, marcas,
las cuñas que sostienen el camino,
las curvas con peraltes del trazado
que te han de conducir para que llegues
al punto del destino de tu encuentro
con Jasón, argonauta que te espera...

... Ha habido que esperar que el tiempo pase
tAl cuAL pAsAn lAs barcAs y lAs pArcAs
en tiempos repetidos en los cortes
de tiempo, en las líneas de este tiempo,
lAs barcAs y lAs pArcAs espirAles
en tránsito y en surcos de esta mar,
la mar Mediterránea prometida...

Escrito, en paráfrasis y en plagio
de un poema de viaje de Agustín...
copiado queda, 20 4 01 2017

"Viaje a Itaca", de Constantin Kaváfis
https://www.youtube.com/watch?v=m8GBAJmSIdM

viernes, 20 de enero de 2017

Dos hijos de Selene y de la Aurora...


ANÓNIMO: Mihrab, Mezquita de Córdoba, www.artehistoria.com

Entre las reformas y ampliaciones que llevo a cabo Al-Hakam II en la Mezquita de Córdoba, el mihrab, que estaba decorado con mosaicos bizantinos, se precedió de un recinto con cúpula que constituía la maqsurah, espacio reservado para el califa.
Aquí se levantarán las cuatro bóvedas más significativas de toda la construcción, ya que sus nervios no se cruzan en el centro.
Su origen parece encontrarse en Mesopotamia, pero en Córdoba se dan los ejemplares de carácter más monumental. Se inscriben en un esquema octogonal en el que ocho finos arcos se entrecruzan para sujetar una cúpula de gajos, que constituye el tradicional esquema de dos cuadrados colocados a cuarenta y cinco grados.
Para su ornamentación se hizo venir a artesanos de Constantinopla, que son los artistas responsables de una suntuosa decoración vegetal.


En el espacio-tiempo expulsados
dos hijos de la luna y de la luz;


Dos céfalos bifrontes reflejados
cruzando entre los puntos de los píxeles.

Llegan, han llegado desde lejos,

bordeando trayectorias circulares
crecientes de reflejos incendiados.

Alforjas bien repletas, mil historias

de largo recorrido, navegantes
de calles y corrientes más profundas.

Llegados a este punto, reconocen
un centro, el mismo centro de este culto,
un enclave sagrado que se orienta,
orienta su mirada hacia el sur:
la mirada de oriente en el Mihrab;
y miran desde Córdoba y desvían
los grados de los focos de los ojos,
mirando hacia detrás y hacia delante
las fases de teselas del camino.

Mosaico, arabesco o trencadís,
el mundo se presenta en un cuadrado
de bóvedas que miran hacia el aire
para caer de bruces hacia el suelo.

Se han reconocido en su rol,
asumen la anagnórisis y el sello,
reinsertan los senderos repetidos,
van a seguir andando y desandando,
aceptan su papel y su destino,

regresan a su origen y al futuro,
sus ojos en Selene y en la Aurora...




jueves, 25 de julio de 2013

El fénix del dragón nunca se quema...


Sí siendo mismamente incombustible,
no siendo omnipotente invulnerable,
qué importa si se siente inmortal...
¡Humano más humano transhumano!

domingo, 30 de enero de 2011

Mujer Lamia viviéndose en su muerte

Lamia, de Herbert James Draper.



Enterrada entre muertes subterráneas
en túmulos secretos bajo tierra
en cuevas excavadas desde adentro
en nacimiento y muerte reincidentes
en su profundidad y en sus misterios.

Cada cueva una entrada a los infiernos,
cada gruta un vientre que genera
en el saber del mundo de los muertos
el renacer en muerte iniciática
en esta Madre Tierra tan oscura.

Suma sacerdotisa concebida
del vientre de una madre y de su pecho
la Lamia alimentándose de muerte
sacrílega de Lilith con calor
que asciende desde el centro de la tierra.

Y en su mano su espejo de la noche
de la mano de espejos de la luna
reflejando leyendas femeninas
de mundos mitológicos y mágicos
de imagen del pasado apareciendo
en visión en futuro adivinada.

Y en su mano su peine como un barco,
el peine con que peina su melena,
su mano como un barco en sus cabellos
surcados, penetrados por los remos,
cabellos como agua en superficies
de la laguna Estigia que está llena
de colas descarnadas de los peces,
de raspas de los peces, de esqueletos,
de huesos de los huesos que no han muerto
de púas de los peines de la vida
en peines y en espejos de la muerte,
en peines y en espejos y en espinas
de un tiempo de traspaso por la vida
del tiempo sin el tiempo sin la muerte
viviendo y muriendo en muerte viva,
muriendo y viviendo en viva muerte…

viernes, 21 de enero de 2011

Mujer Aglaya en luz desconocida



Norah Borges: Las tres Gracias de la música.

Entre las tres mujeres, la más joven
naciendo y renaciendo conectando
sinapsis en cerebro en sintonías
de inteligencias múltiples diversas
de intelecto sutil y de intuición.

Mujer mujer que surge entre tres Gracias,
tres Cárites espléndidas divinas,
Aglaya, la mujer de luz en luz
luciendo con el Sol resplandeciente,
plateada por el pleno de la Luna.

Se olvida de la luz que se trasluce
en antiguas vidrieras sin trasluz,
las vidrieras por las que traspasaban
las luces transformando las atmósferas
de tamizada luz hipnotizante.

Nueva iluminación que en las mujeres
ya ha cruzado los límites cerrados, 
de muros, de bloqueos, de barrreras
que impiden a la luz cruzar umbrales
de entrada y de salida de la luz.

Nueva vitalidad que se ha avivado
en climas en silencios generosos,
en climas en silencios interiores,
silencios en lenguajes renovados
de la profanación de lo que encierra.

En su seno fecundo alimenticio
la vida que da vida dando a luz,
savia nueva de nuevos nacimientos,
savia nueva de nuevas plantaciones,
nueva savia que corre bajo tierra,
nueva savia que fluye sobre ríos,
nueva savia regando entre jardines
las plantas y las flores y las ramas
de claras transparencias de la luz 
que estalla entre los brotes y los frutos
con inmensa riqueza de matices
con dimensión profunda de raíz,
con dimensión profunda de existencia
que mira hacia adelante tenazmente,
que otea la utopía en horizontes
traslúcidos en niebla adivinados
sin medidas sin tiempos sin verdades,
caminos interiores y exteriores
a través de constante creación...


jueves, 13 de enero de 2011

Mujer Hécate en vida o en muerte


Hécate, por William Blake, 1795.



Hechicera de aspecto triplicado,
diosa triple, mujer de las tres caras,
sostienes una antorcha, una llave
sostienes asimismo la serpiente
del poder de serpiente del saber.


Hécate de las tierras más salvajes,
más vírgenes sin huella inexploradas,
diosa de las tres máscaras de diosa,
tres miradas mirando tres caminos
en las encrucijadas en los trivios.


La diosa de los partos de la vida
penetras sin temor en cementerios,
proteges las entradas, las salidas,
no temes ni los bosques ni fronteras, 
ni murallas ni puertas de ciudades.


Reinas entre las brujas con tu rueda
strophalos, serpiente en laberinto 
de espiral, laberinto serpentino
de oráculos caldeo-alejandrinos
proféticos azares de saberes.


Mujer que con tu vida ya has vivido
los años que te quedan por vivir,
mujer de la experiencia de los años
de vida de la muerte de la vida,
de vida de la vida que da vida,
tus senos productores que amamantan,
tus senos productores de la vida,
tu vida y el secreto de la vida,
tu vida en el secreto de tu vida,
tus llamas que se encienden a sí mismas,
tus llamas transformándose en materia
de existencia mortal, materia humana
materia a que das vida y alimentas,
materia tan efímera en fin,
abono de tus árboles plantados,
abono del ciprés, del avellano,
del cedro y del sauce y del tejo,
el tejo que se asocia con la muerte
del tejo en un sinfín renacimiento
de semillas sembradas de venenos
que usas como especia en tu poción
de ajos, de almendras, de tomillo,
de lavanda, de mirra, de artemisia,
de cardamomo, diente de león,
de menta, celidonia, milenrama,
de bayas carnosas de semillas
del tejo que rodean sus semillas
más rojas sin venenos curativas
que pueden provocar saber o muerte,
que pueden provocar saber o muerte
igual que los remedios de tus pócimas,
varios alucinógenos brebajes
de opio, de belladona, de cicuta,
mandrágora, acónito, hecatéis,
brebajes en tus pócimas brebajes
de diversos estados de consciencia
que pueden provocar saber o muerte,
que pueden provocar saber o muerte...

domingo, 9 de enero de 2011

Mujeres con contacto con las hadas

Nils Blommér: Baile de las hadas, 1850.

Los reinos de Áes Sídhe en las canciones
en enclaves en los círculos concéntricos
de hadas semidivinas que conviven
por límites sin tiempos sin espacios.


Según tales leyendas más antiguas
se puede provocar contacto etéreo
con las hadas aéreas en visiones
más allá del común de nuestro alcance.



Hadas con conexión con las deidades,

sin ser diosas ni madres de otras diosas,
son hermanas y amigas de mujeres
humanas, más humanas, más humanas...

Aquello que las hace tan distintas,
aquello que las hace diferentes,
son palabras, son plantas, son aromas
traspuestos por encanto en su presencia.

Las hadas de los sitios encantados
son seres protectores de los mitos
de la naturaleza, de la vida
que nace y crece en la imaginación
que crea con tal fuerza de existencia,
que crea con tal fuerza de eclosión,
que crea y que recrea en esta vida
parajes en conjuros de paisajes,
paisajes en la mente concebidos
de sueños que se sueñan y se sueñan
sintiéndose viviéndose virtuales
posibles imposibles realizados
en posibilidad en lo virtual,
imágenes de sueños extraídas
de la humilde extracción de la belleza,
sintiéndose en el soplo de los aires,
los aires conmovidos por los vuelos,
los aires removidos por las alas
de roces de las alas de latidos
en sílabas en voces pronunciadas
en sílabas en voces de mujer,
en voces de mujer, las mismas voces
de hadas de los sueños e ilusiones
en sueños que se sueñan y se sueñan,
en sueños que se sueñan sin renuncias,
en sueños bien capaces de cambiar
los cotos del estado de las cosas,
los cotos del estado de las mentes
que niegan estructuras sin contornos,
que niegan estructuras sin matices,
que afirman su figura en hologramas,
que afirman su figura sueño a sueño
y se afirman y se afirman y se afirman
virtules realizados tan reales…


Dedicado a las hadas de los blogs

miércoles, 5 de enero de 2011

Mujer Nicte al principio de los tiempos

La Nuit de William-Adolphe Bouguereau (1883).


Nix, Nyx, Nicte, la diosa primordial,
la noche celestial que se hace Caos,
la noche primigenia en un poema
de Orfeo de figuras de las letras
de cavernas oscuras de Adyton.


La noche de los fuegos de los sueños
nocturnos en oráculos proféticos
donde Crono se queda encadenado,
dormido y borracho de la miel
de sueños y promesas más órficas.

Y a la entrada en la cueva Adrastea
tañe címbalos, toca el tympanon
y bailando acuna el universo 
en órbitas en astros en estrellas
en trance en una danza eufórica
al ritmo del encanto de una voz,
la voz de Nyx, su dulce voz vibrante
vibrando en su canción y en su música
su música hipnótica sedante
que tiñe el escenario en la memoria,
memoria de sopores color sepia
en sueños, en deseos, en fulgores
de chispazos de luz de fuegos fatuos
en medio de la muerte y de la vida,
en medio de la vida y de la muerte
más viva en la tierra de los sueños,
los sueños que se viven en la sangre
de sueños de los vasos de las venas,
los sueños rebrotando a borbotones
tan reales, tan patentes, tan vitales,
los sueños que se llenan de los sueños
de sueños que se llenan de emociones,
los sueños que se sueñan y se sueñan
creciendo ensoñación a ensoñación...

jueves, 30 de diciembre de 2010

Mujer Estigia ninfa oceánida


Imagen Fuente Estigia



Las formas se definen en fractales
de humedad de cristales de materia
en caldo de cultivo en movimiento,
en caldo de los hielos y las nieves
en cambio tan constante que se ve
y al instante siguiente ya es distinto.


Quizás esas imágenes se hicieron
cenizas en un corazón ardiendo
de frío azul clavado de un cuchillo
en los pulmones limpios y en silencio
tan puro como el frío del misterio
que se repite en eco en lo esencial
transformando en virtud tales pasiones
heladas y traslúcidas y azules
en un rompecabezas de un espejo
en un rompecabezas que refleja
a quien lo observa a quien lo ha observado.
a quien lo observa a quien lo ha creado.
a aquel observador que se ha perdido
buscándose en objetos en sí mismo
buscándose y buscando su sujeto
buscándose en reflejos en mujer
buscándose bajando a los infiernos
buscándose y buscándose y buscándose...

Dedicado a una frase dejada ir al vuelo por Ofelia

viernes, 24 de diciembre de 2010

Mujeres que son Ménades de invierno



Pintura rupestre en Roca dels Moros en El Cogul, Lérida.

La civilización en nuestro origen
del primigenio origen del Egeo
en pleno ritual que es femenino,
Lenaea o Lenaia, el Festival
de la Mujer Salvaje en el invierno.

Las hojas de la vid en su cabeza
ataviadas con piel de cervatillo,
llevando una varita, el Thyrsoi,
una piña en su punta, hiedra o vid
en_Red_adas en meses de diciembre.

Dioniso en el bosque, consumido
por Ménades danzantes tan salvajes
en sus bandas rebeldes o Thiasoi
libres por las laderas de montañas
en frenesí extático en trance.

El dios hecho pedazos en su sangre,
ni Dioniso ni Apolo respetados,
y el hombre en sus pedazos desgajado,
derramado y de nuevo renacido
en salvajes pedazos de mujer,
más salvajes y unidos con la vida,
con el placer y el hambre del espíritu,
con la pasión creativa provocada
por mujeres que corren como lobos
que danzan en su innata integridad
gozándose en un baile saludable
de sabia y vital naturaleza,
mujeres que recrean los latidos
para aliento y fuerza del vivir
sin miedo, y saltando protecciones,
más salvajes y libres, más salvajes,
más salvajes, salvajes, más salvajes...

Entrada dedicada a las mujeres
en_Red_adas en nudos de Internet.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Mujer Casandra haciendo profecías


La hija de rey Príamo y de Hécuba
perdida por sus padres al nacer
en medio de aquel templo por olvido
en el templo de Apolo por la noche.

La mañana siguiente entre sus sueños
su lengua dos serpientes traspasando
a través de sus órganos, sentidos,
con efectos de purificación.

La angustia y los gritos retiraron
aquellas lenguas bífidas de ofidios
y así fue concedido a Casandra
su don de profecía cuando adulta.

Como era de esperar, aquellos dones
que le dejaron ver antes que nadie
la muerte de su hermano, el cadáver
de Héctor en aquel carro ya yaciente,
su hermano que sabía su destino,
el héroe que no puede no salir
al paso de la muerte que le espera,
como era de esperar y lo esperaba,
trajeron infortunios a Casandra.
tanto adivinatorios, como trágicos...

Profética agorera incomprendida,
capaz de prever cualquiera desgracia,
incapaz de evitar la destrucción,
esas revelaciones la enloquecen,
sus visiones se enuncian inconexas,
sus vaticinios son invalidados,
hasta que al fin se da lo inevitable
y se acusa a Casandra por su culpa,
cuando ella tiene el don de la palabra,

la palabra crucial más anunciada,
la palabra en la muerte y en la vida,
la palabra ajustada en realidad...


Entrada a demanda de Alice se perdió

martes, 21 de diciembre de 2010

Mujeres pitonisas en oráculos

La sibila de Delfos (1510, 350 × 380 cm),
fresco de Michelángelo (1475-1564)
en la Bóveda de la Capilla Sixtina

Desde un primer momento de intuición
sus voz en el acierto ha sido en verso
consonante en la métrica melódica
de composición rítmica en la música.

Secretos en entrañas en oráculos
en láminas de plomo restañadas
de Pitia, Pitonisa, o Sibila,
transcitas en estrofas en poemas.

Mujeres pitonisas que han tenido
el don de adivinar en el decir,
el don de adivinar en la belleza
del azar en los trazos de los versos

sabiendo descifrar los desatinos,
sabiendo releer en la locura
enigmas en poema imaginados,
mensajes enterrados en los suelos,
señales en el borde del abismo
símbolos en el vuelo de los pájaros,
semillas en el fondo de las tazas,
luces en las estrellas de la noche,
estelas en las olas de los mares,
aromas en perfumes de las flores...

Las voces de mujer, las mismas voces
que se oyen y se dicen y se escriben
en acústica arcana y dioscúrica
que es capaz de crear los nuevos sones
en susurros que rondan los secretos,
en susurros
secretos encerrados
en arcas más antiguas que la muerte,
en arcas de la muerte tan antiguas
en la muerte que acaba dando vida,
en la vida que acaba dando a luz...