Mostrando entradas con la etiqueta paz en la guerra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paz en la guerra. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de enero de 2017

Diálogos platónicos...



Y al cabo descubrir una vez más
eso que se repite y que resuena,
que suena y resuena y resonando
nos hace recordar esas imágenes,
esas ideas dichas por decir
que, parece mentira, no acabamos
nunca de decir y de decir...

¿Será que disfrutamos con fruición
del placer del decir y del decir?
¿Será que al cabo hemos comprendido
que las palabras, pobres, pobreCitas
remiten a otras citas, a memorias
grabadas en la mente que se cuenta
diciendo y haciendo al mismo tiempo?

Decir, hacer, decir, o comoquiera
que el orden de factores se reordene...
¿Dónde empieza, adónde sigue y va
adónde...? Son probables más de seis
combinaciones con repeticiones
con reflejos que brillan dos a dos
en trayectos entre puntos en espejos...

No solemos decir, quizás hacer,
que es el amor platónico la idea
que se mueve y que suena en el diálogo...
Nos da apuro, y tiene así que ser:
"solo sé que no sé, que no sé nada",
como dice esta cita que remite
al primer pensador que hemos pensado;
y si nada es que sé, entonces sí
puedo decir, hacer, decir, crear,
imaginar, idear, reformular,
reinventar el mundo por entero...

Y, mientras, decidir no olvidar
ser humilde exiliado mientras tanto...

martes, 17 de enero de 2017

Hablando, ya me callo...



Ya me callo, pues he de hablar del mundo
y estar, no solo ser y hablar de mí...


(¿Se puede abordar viejos sentidos
y el lastre de la historia del lenguaje?)

Contar, lo que se dice contar: ¡NO!,
que el mundo está muriéndose sin vida...

miércoles, 11 de enero de 2017

Sujeto reincidente norte-sur...

















www.20minutos.es/noticia/1882764/0/valla/melilla/claves/


Y un joven Agustín salta de nuevo
las vallas levantadas en Argel...

Riqueza de injusticia en tanto en cuanto
tener o no tener crea miseria.
Las palabras, las míseras palabras,
las palabras sencillas más humildes,
las míseras, sencillas y tan dignas,
unas pocas palabras pronunciadas
abundantes sean balas de la sangre,
la sangre color fresa derramada,
la sangre color sangre, color fresa,
que tiñe las paredes de los muros
extramuro intramuro que saltar...


Reincido en la incipiencia permanente,
tal cual es esta libre decisión...

sábado, 17 de diciembre de 2016

Refugiados no son, son expulsados...



Túmulo de Walter Benjamin, en Port Bou.
Epitafio: "No hay ningún documento de la cultura que no lo sea también de la barbarie."

Estamos asistiendo, impasibles
a la muerte del llanto, del lenguaje,
lo más básicamente primigenio,
la humana condición asesinada.

Se hace muy difícil persistir,
se hace muy difícil no llorar,
se hace muy difícil no pensar
que aquí no queda sitio para el llanto.

Frente al asesinato y la barbarie:
¡a la calle, a la calle, y basta ya!




jueves, 20 de octubre de 2011

Epigrama 5. Perífrasis con paradoja




Tendremos que tener mucho valor
a fin de afianzar la no violencia...

lunes, 27 de septiembre de 2010

Mujer Euterpe en música transcrita


¿Cómo tañiría ella este poema
sin sus ritmos en música rimados
sin variantes en versos musicados
en soneto en sonido en un fonema?

¿Cómo esparcir sus ecos escanciados
en las copas de alzada diadema
tecleados con tinta yema a yema
en palabras sin voz apalabrados?

¡Que giren espirales por la copia,
repiquen las campanas sin parar,
que nadie va a quedarse ya en la inopia,

que esta musa requiere su cantar,
que ha traído su atril de cornucopia
y su música empieza ya a sonar!



Dedicado a laslos jóvenes que han ocupado, pacíficamente, la sede abandonada de Banco Español de Crédito en la Plaça Catalunya de una Barcelona satisfecha con sus fantásticas Festes de la Mercè...
Para que su encierro voluntario, tan indispensable para todos nosotros, con esta musa de la música se les haga más llevadero.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Mujer desde el origen

Misericordia para Sakineh Ashtiani en nombre de Isa.


La danza de derviche engendradora

El baile de los vuelos invisibles
en simas de mujer de era silúrica
desbarata la muerte más dioscúrica
en giros de figura intransferibles.


Esa lírica lítica telúrica
nacida de sonidos inaudibles
de mantras de la voz imprevisibles
se quema... en la mezcla más sulfúrica.


La suerte del azar ha convertido
el jardín del edén en aire leve,
el jazmín en el fruto prohibido,


el tiempo a tiempo en punto denso y breve,
y el espacio de voz recién nacido
en agua que rebrota y que se bebe...

martes, 24 de agosto de 2010

Cantar de los claveles



Especialmente para Elvira Coderch,
por el cumpleaños de su blog FLORES Y PALABRAS 

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade.

jueves, 12 de agosto de 2010

Lucha por la libertad del mundo

Juan Marichal, en marzo de 1996.
Foto de CRISTÓBAL MANUEL


El País, 10/08/2010


Un liberal que sabía escuchar

SANTOS JULIÁ

Así se definió Juan Marichal y no hay quizá mejor elogio de su larga vida: la de un intelectual que, transterrado en los años de su juventud, supo escuchar las voces que le llegaban desde la lejanía del tiempo y de la distancia con el consciente propósito de poner en valor una tradición de pensamiento y de acción brutalmente quebrada por la dictadura. Se rebeló, desde su exilio, contra el designio de Franco de borrar de nuestra historia el siglo XIX por liberal y el XVIII por ilustrado y fue recomponiendo la tradición liberal española a base de piezas breves, primorosamente esculpidas, como quien restaura un mosaico destruido tras un incendio. Esta manera de plantarse sitúa a Juan Marichal en la primera fila de los ensayistas hispanos.

Ensayos, mosaico, pero no obra fragmentaria, pues esas breves piezas van encajando unas en otras hasta adquirir plenitud de sentido en su proyecto de reconstrucción ideal de una larga y fecunda tradición. A través de sus ensayos, Marichal descubre las raíces y da cuenta de las diversas ramificaciones del liberalismo español, situándolo en una perspectiva europea. De ahí procede su revisión del siglo XVIII como plenamente español, su indagación en el origen de la palabra liberal y de su cambio semántico en el Cádiz de las Cortes, cuando liberalismo se identifica con desprendimiento, con imperativo de generosidad, o su evocación de las nubes de melancolía que cubrían la frente de Larra el día de difuntos de 1836.

De 1836 a 1936, la recuperación liberal que atribuye al Unamuno de principios del siglo XX o el programa de europeización que encuentra en Ortega rodaron por los suelos como resultado de la rebelión militar y de una guerra civil que ya no puede concebirse como una peculiaridad española, sino -y así lo escuchó a un campesino- como una "lucha por la libertad del mundo".

En la guerra, Juan Negrín, el político, de quien destaca su capacidad de resistencia y, sobre todo, Manuel Azaña: editor de sus Obras Completas, nadie ha visto como Marichal cumplirse en el presidente de la República el drama del liberalismo español, el de unos hombres que "entran en la acción política para afirmar los principios de la conciencia individual y que al participar en las luchas políticas ven todos los riesgos que para su propia conciencia individual comporta esa defensa, esa afirmación de la primacía de la conciencia".

La guerra, con la tragedia y derrota, podría haber significado, para una mirada dogmática o rencorosa, el punto final a las indagaciones sobre la tradición liberal. Pero en Marichal no había solo madera del historiador, sino que, precisamente por su arraigado liberalismo, su interés por el pasado le sirve de equipaje para abrir sus oídos a las voces del presente.

Por eso, desde la universidad de Harvard, dedicó también su reflexión a El nuevo pensamiento político español, unos ensayos en los que percibió la voluntad de convivencia intelectual en los falangistas de Escorial, como Pedro Laín Entralgo y Dionisio Ridruejo; el neotacitismo y el afán reformista de Enrique Tierno Galván; la equivalencia entre orden cristiano y democracia efectiva de Giménez Fernández; o la preocupación por las Españas en el historicismo pactista de Jaume Vicens Vives. Y así desde el exilio, Marichal contribuyó a tender puentes con el interior entrando en fecundo diálogo con disidentes de la dictadura, sin importarle que algunos, en otro tiempo, formaran en la coalición vencedora.

Esta capacidad para escuchar voces que llegaban del interior y hasta del campo contrario, de los "otros", es lo que nos da la talla de Marichal: no solo que haya rastreado las raíces españolas del liberalismo, que haya rescatado personajes y páginas de esa tradición; no solo que haya entendido en su trágica circunstancia a políticos controvertidos, sino que después del incendio supo percibir bajo las cenizas rescoldos que animarían un futuro menos sombrío.

Republicano y liberal, en su Nueva apelación a la República Juan Marichal mostró su esperanza en aquellos españoles "que saben olvidar todos los errores y todos los horrores, los ajenos y los propios, miran hacia el futuro y hacia sus prójimos con auténtica voluntad de convivencia, con verdadero espíritu de diálogo". Y este es, en definitiva, el legado de alguien que pudo decir de sí mismo: soy un liberal que sabe escuchar.

Santos Juliá es historiador, especialista en la obra de Manuel Azaña.

lunes, 9 de agosto de 2010

Imprescindible poeta

Antonio Machado
Sobre la defensa y la difusión de la cultura
Discurso pronunciado en Valencia en la sesión de clausura del Congreso Internacional de Escritores

El poeta y el pueblo

Cuando alguien me preguntó, hace ya muchos años, ¿piensa usted que el poeta debe escribir para el pueblo, o permanecer encerrado en su torre de marfil –era el tópico al uso de aquellos días– consagrado a una actividad aristocrática, en esferas de la cultura sólo accesibles a una minoría selecta?, yo contesté con estas palabras, que a muchos parecieron un tanto evasivas o ingenuas: «Escribir para el pueblo –decía mi maestro– ¡qué más quisiera yo! Deseoso de escribir para el pueblo, aprendí de él cuanto pude, mucho menos –claro está– de lo que él sabe. Escribir para el pueblo es, por de pronto, [12] escribir para el hombre de nuestra raza, de nuestra tierra, de nuestra habla, tres cosas de inagotable contenido que no acabamos nunca de conocer. Y es mucho más, porque escribir para el pueblo nos obliga a rebasar las fronteras de nuestra patria, es escribir también para los hombres de otras razas, de otras tierras y de otras lenguas. Escribir para el pueblo es llamarse Cervantes, en España, Shakespeare, en Inglaterra, Tolstoi, en Rusia. Es el milagro de los genios de la palabra. Tal vez alguno de ellos lo realizó sin saberlo, sin haberlo deseado siquiera. Día llegará en que sea la más consciente y suprema aspiración del poeta. En cuanto a mí, mero aprendiz de gay-saber, no creo haber pasado de folk-lorista, aprendiz, a mi modo, de saber popular.»

Mi respuesta era la de un español consciente de su hispanidad, que sabe, que necesita saber cómo en España casi todo lo grande es obra del pueblo o para el pueblo, cómo en España lo esencialmente aristocrático, en cierto modo, es lo popular. En los primeros meses de la guerra que hoy ensangrienta a España, cuando la contienda no había aún perdido su aspecto de mera guerra civil, yo escribí estas palabras que pretenden justificar mi fe democrática, mi creencia en la superioridad del pueblo sobre las clases privilegiadas.

[...]


Hora de España, número 8, Valencia, agosto de 1937, páginas 11-19

lunes, 9 de noviembre de 2009

20 años no es nada...

Vint anys després de la caiguda del mur de Berlín, al món n'hi ha més que mai

A tots els continents s'aixequen barreres per a separar enemics o impedir la lliure circulació. Hi ha l'històric mur que separa de fa dècades les dues Corees. Però també un mur nou a Ceuta i Melilla. Hi ha encara murs al nord d'Irlanda que separen dues comunitats oposades. Però també n'hi ha un que separa Botswana i Zimbabwe. I un altre a Xipre. I un entre els Estats Units i Mèxic. I un a Palestina. Vint anys justos després de la caiguda del mur de Berlín al món hi ha més barreres de separació que mai i el nombre continua creixent. Més informació: http://www.vilaweb.cat/www/noticia?p_idcmp=3652395

sábado, 10 de octubre de 2009

sábado, 26 de septiembre de 2009

Tras la noche...



Canción de Luis Eduardo Aute, interpretada y dotada de nuevo sentido por Rosa León