viernes, 31 de julio de 2009

Voces vivas


Camarón de la Isla, Paco de Lucía y Tomatito.

Poema de Federico García Lorca

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye, luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene sus ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.

jueves, 30 de julio de 2009

Una voz que acaricia

¡Guerra contra el miedo al miedo!

Nos hemos convertidos en ciudadanos “adictos a la seguridad pero siempre inseguros de ella”, lo aceptamos como si fuera lógico, o al menos inevitable, hasta tal punto que, en opinión de Zygmunt Bauman, contribuimos a “normalizar el estado de emergencia”.
Los temores son muchos y variados, reales e imaginarios… un ataque terrorista, las plagas, la violencia, el desempleo, terremotos, el hambre, enfermedades, accidentes, al otro… Gentes de muy diferentes clases sociales, sexo y edades, se sienten atrapados por sus miedos, personales, individuales e intransferibles, pero también existen otros globales que nos afectan a todos, como el miedo al miedo…
Los miedos nos golpean uno a uno en una sucesión constante aunque azarosa, ellos desafían nuestros esfuerzos (si es que en realidad hacemos esos esfuerzos) de engarzarlos y seguirles la pista hasta encontrar sus raíces comunes, que es en realidad la única manera de combatirlos cuando se vuelven irracionales. El miedo ha hecho que el humor del planeta haya cambiado de manera casi subterránea.
Adolfo Vásquez Rocca

lunes, 27 de julio de 2009

¡Ay!



Ay Tarara loca
mueve la cintura
para los muchachos
de las aceitunas.
Ay Tarara, sí, ay Tarara, no,
ay Tarara niña de mi corazón.
Lleva mi Tarara
un vestido verde
lleno de volantes
y de cascabeles.
Ay Tarara...
Luce mi Tarara
su cola de seda
entre las retamas
y la yerbabuena.
Ay Tarara...

Federico García Lorca

lunes, 20 de julio de 2009

Per fer camí de nou...





Els gessamins, gesmilers o llessamins (Jasminum) són un gènere d'arbusts de la família Oleaceae, amb unes 200 espècies del vell continent. La seva implantació es dòna a Europa, Àsia, Àfrica i arxipelegs del Pacífic, sempre limitades a regions amb climes càlids.
L'espècie Jasminum officinale és autòctona als Països Catalans i ls seves varietats es conreen i s'utilitzen en perfumeria i jardineria.
El gessamí és una planta perenne i enfiladissa de fins a 4 metres de longitud de flors blanques acampanulades i molt fragrants. També pot adquirir formes arbustives i de matorral. Les seves fulles són ovalades a vegades amb la punta molt allargada i de color verd molt intens. La bellesa de les seves flors fa que sigui molt utilitzada en jardineria, alhora que el seu perfum és utilitzat per a fer colònies. Les flors poden ser solitàries o organitzades en rams, de color blanc, groc, rosa o roig. Les que són de colors tenen una forma semblant a una estrella, amb pètals més o menys arrodonits i amb un número que varia de 4 a 9.

domingo, 19 de julio de 2009

Cantidad de sonetos


"El número de sonetos libres distintos que se pueden escribir en castellano se escribe con un
uno seguido de 415 ceros."

Jorge Wagensberg: A más cómo menos por qué.
747 reflexiones con la intención de comprender
lo fundamental, lo natural y lo cultural,
Tusquets: Barcelona, 2006, págs. 101-102.

jueves, 16 de julio de 2009

Reconocimientos



[...] reconocemos el amor como el súmmum de la unión de la locura y la sabiduría, es decir, que, en el amor, sabiduría y locura no sólo son inseparables sino que se generan la una a la otra. Reconocemos la poesía no sólo como modo de expresión literaria, sino como el llamado estado segundo, que nos viene de la participación, el fervor, el deslumbramiento, la comunión, la embriaguez, la exaltación y, por supuesto, del amor, que contiene en sí mismo todas las expresiones del estado segundo. La poesía es liberación del mito y la razón pero sigue llevando en sí misma su unión. El estado poético nos transporta a través de la locura y la sabiduría más allá de la locura y la sabiduría.

Edgar Morin: Amor, poesía y sabiduría, Barcelona: Seix Barral, 2001.

sábado, 11 de julio de 2009

jueves, 2 de julio de 2009