viernes, 3 de febrero de 2012

Epigrama 56. Paradoja jazmín...




Asombro de belleza irrenunciable


consciente más consciente libremente...

6 comentarios:

Laura Uve dijo...

Tu flor, lo recuerdo...

Bonita paradoja.

Un abrazo con olor a jazmín!!

Ester Absenta dijo...

Belleza inconsciente, librada al asombro del asombro constante... Irrenunciable!

A veces, solo a veces... dijo...

¿Irrenunciable?
Renunciar al capullo incipiente de una flor que parece irrenunciable y dejar que la saba interior se refuerce con la semilla de la esperanza y la contención - hasta que estalla la flor y se abre esplendorosa - El deseo del mañána...Eso es irrenunciable!
Está claro que para gustos, los colores!

enric batiste dijo...

Legítima impaciencia de esperanza,
que el mundo está a la espera en su morir
que quiere, que desea renacer...

A veces, solo a veces... dijo...

Para renacer primero hay que morir!!
Todo está en saber si la carga semántica y vital fundamental recae sobre impaciencia o sobre esperanza... La impaciencia puede matar la esperanza, se la lleva por delante y que ya no haya nada que hacer. La esperanza jamás mata, la esperanza construye puentes, sueños, vida más alta!

enric batiste dijo...

Paciencia e impaciencia, vida y muerte,
extremos en las manos extendidas
las palmas de las manos hacia arriba,
los dedos que no entienden de niveles,
los dedos sin alturas diferentes,
los dedos que serán los mismos dedos
de sueños compartidos más humanos
en mundos de dragones que no matan,
en mundos de dragones que no mueren,
que viven de esperanza renovando
las reglas y los rangos prescriptvos,
sin reglas y sin rasgos arraigados,
sin reglas y sin rasgos en sus vuelos
de fuegos, aguas, tierras, aire libre,
espacios concebidos a conciencia,
vacío imaginado por llenar,
vacío de los astros, las estrellas
vacío más vacío más vacío...