miércoles, 8 de septiembre de 2010

Amanecer despacio, tan despacio...



Y mis dedos despiertan espirales
el satélite interno de tu timo
y ese vals, ese vals, Viena de Cohen



en lo hondo de médulas de huesos
tan despacio, despacio, al compás,
despertar de mostaza o de ceniza,
¡eh!, la dulce calidez de los abrazos
mm, se cayó la rima, mm, tú, yo,
despojados, ajados, cotejados,
tú, yo, sí, destronados, nada y todo
agua de saliva, en las lenguas,
en los ojos, los ojos del reflejo
color de azufre, blanco vuelo de alas
los ojos y los labios liberados
sabiéndose verdad en la mentira,
los ojos y los labios y las lenguas...

6 comentarios:

marce dijo...

Enhorabuena por tener tan sensible profesor, seguro pudiste recoger de el algo más que la materia que impartía, como puedo apreciar.
Los atardeceres son impactantes y van cambiando a lo largo de todo ese recorrido en donde la luz se va tornando en un destello de luces cálidas. Ayer mismo lo hice de nuevo.

Saludos

enric batiste dijo...

Cálido amanecer, atardecer,
anochecer de luces encendidas
en mirada que mire y las recree...

Saludo agradecido por tus luces

Ofelia dijo...

El jazz de las palabras toca un vals y lo bailo y empiezo a estar mareada. Guaaaaauuuuu¡!¡ Que agradable sensación, y giro y giro y giro más y más y soy una derviche indiferente al giro o no giro....hasta que me convierto en.....

enric batiste dijo...

El baile de los vuelos invisibles
en simas de mujer de era silúrica
desbarata la muerte más dioscúrica
en giros de una forma intransferibles.

Esa lírica lítica telúrica
nacida de sonidos inaudibles
los mantras de la voz imprevisibles
ha quemado en la mezcla más sulfúrica.

La suerte del azar ha convertido
el jardín del edén en aire leve,
el jazmín en el fruto prohibido,

el tiempo a tiempo en punto denso y breve,
y el espacio de voz recién nacido
en agua que rebrota y que se bebe...

Alís dijo...

Magnífico vals el de estos versos que invitan a dejarse llevar y girar, girar y girar...

Un abrazo

Aquí me quedaré... dijo...

Hola, enric:
No sé si te llegará el comentario.
Me gusta el poema y la canción.

Leonar Cohen, fué durante muchos años, uno de mis músicos favoritos

Un abrazo