jueves, 16 de septiembre de 2010

Mujer Nadie sin nombre renombrando...




Avatar de Isabel








Impaciencia impaciente al caminar,
para regenerarse en su esencia
la  audacia cegadora e impaciente
en esencia disuelta de esa flor,



la flor de la impaciencia en concentrado
que ciegue a ese gigante Polifemo,
el ojo de ese cíclope de nuevo
en ojo de algún Google vigilante,


gigante de memoria de agujeros
tan  negros, que nos tienen, que nos tengan 
cautivados en manos sin mesura
en puños de gigantes poderosos


que habremos de mirar de frente a frente,
sin dejar de escribir de puño y letra
los hechos cotidianos tan terrenos,
las nubes de los sueños más humanos,

los pacientes desvelos y el cuidado
del mundo, verso a verso, flor a flor,
la belleza del mundo renombrada,
la belleza sin nombre renacida

en imágenes nuevamente imagen,
en versos de palabra apalabrada,
en pinturas que pintan la pintura,
en caricias de pétalos de flor...

cuidando la belleza con cuidado,
cuidándonos para cuidar el mundo,
dejando en la ventana el bebedizo
mezclado de impaciencia y de jazmín...

5 comentarios:

Laura Uve dijo...

Precioso poema... yo soy impaciente por naturaleza, llevo toda la vida intentando atemperar ese defecto. El jazmín...
Un abrazo.

enric batiste dijo...

El jazmín es un lujo como sabes,
un lujo, como tú alguna vez dices
un lujo para ti y para mí.

Isabel dijo...

enric, que me has emocionao, ¡qué bonito!

Mil gracias, porque para mí ese "nadie" representa, además de esa humildad que quiero atrapar al escribir y que es tan difícil, a una persona que fue la que me animó a escribir.

Un fuerte abrazo, ahora mismo actualizo.

Elvira dijo...

¡Enhorabuena a los dos! Besos

enric batiste dijo...

De la fuente de un nombre "innombrable"
ha manado el nombre que te nombra,
porque el mundo precisa del tejido
con que tejes tus telas de palabras,
con los dedos, los dedos más humildes,
con los hilos, los hilos estirados,
con agujas, agujas generosas,
abriendo el costurero con valor...